Oración

 

 Señor, yo sé que es vano cultivar en otoño;
   que ya es inútil esperar;
que yo pude ser el otro y que el reloj no vuelve
   atrás...
 
Señor, yo  sé  que es tarde. Que mi vida termina
   cuando debiera comenzar;
que estoy equivocado, que debo ser un hombre
   y un niño soy no más...
Señor, mi labio estéril no comprendió las mieles
   del exterior panal
y ¡en mi pupila absorta fueron los arco iris
   sal...!
 
 
Señor, no soy un hombre. Adivino el sollozo
   del  insensible mar
y presiento la mano sangrienta que deshoja
   la pena del rosal...
 
Yo quisiera ser fuerte. Que mi ruta precisa
    nada pudiese conturbar
y no escuchar al árbol, ni al astro, ni a la brisa,
   ni al celaje, ni al mar...
pero en la tarde únicamente mi corazón rebosa
   un ansia de llorar,
Señor, y se que es tarde, y que el reloj no vuelve
   atrás...